Descripción
Hawaiian Tropic Loción Glowing Protection SPF30 180ml es una crema corporal hidratante que ofrece múltiples beneficios para la piel:
- Protección solar alta: SPF30 que ayuda a proteger la piel de los daños solares.
- Hidratación: Ayuda a mantener la piel hidratada y suave.
- Brillo radiante: Contiene minerales de mica de origen ético que aportan un sutil brillo.
- Satin Protection: Ofrece protección contra los rayos UVA y UVB.
- Resistente al agua: Ideal para actividades al aire libre.
- Sin aceite: No deja un acabado graso en la piel.
- Todo tipo de piel: Indicado para ser utilizado en cualquier tipo de piel.
Con su fórmula única, esta loción no solo protege, sino que también embellece la piel, dejándola radiante y suave.
Composición
Aqua,Octocrylene,Glycerin,Ethylhexyl Salicylate,Butyl Methoxydibenzoylmethane,C12‐15 Alkyl Benzoate,Alcohol Denat.,Dibutyl Adipate,VP/Eicosene Copolymer,Phenylbenzimidazole Sulfonic Acid,Cetearyl Alcohol,Phenoxyethanol,Glyceryl Stearate,Tocopheryl Acetate,Sodium Stearoyl Glutamate,Bis‐Ethylhexyloxyphenol Methoxyphenyl Triazine,Parfum,Sodium Hydroxide,Xanthan Gum,Acrylates/C10‐30 Alkyl Acrylate Crosspolymer,Butyrospermum Parkii Butter,Sodium Ascorbyl Phosphate,Disodium EDTA,Hexyl Cinnamal,Linalool,Carica Papaya Fruit Extract,Mangifera Indica Fruit Extract,Passiflora Incarnata Fruit Extract,Plumeria Acutifolia Flower Extract,Psidium Guajava Fruit Extract.
Consejo Farmacéutico
Utilizar crema solar es imprescindible para proteger la piel y evitar que los rayos UVA y UVB penetren en ella. Gracias a los filtros solares que incluyen los protectores se crea una barrera en la piel que la protege de irritaciones, quemaduras, alergias o enrojecimientos. Para que la fotoprotección sea efectiva hay que aplicarla en cantidades suficientes y extenderla de forma homogénea en toda la superficie cutánea. Además, debemos reaplicarla cada 2 horas, después del baño, de realizar actividad física o de haber sudado. También es importante no exponerse al sol durante las horas centrales del día (entre las 12:00h y las 16:00h) y evitar que los infantes y bebés tomen el sol de forma directa.
Además de esto, debemos tener en cuenta que el sol es el responsable del envejecimiento de la piel y la sobreexposición a sus rayos es causa de fotoenvejecimiento, produce daño oxidativo y favorece la aparición de enfermedades cutáneas. Se puede reforzar esta acción protectora con la ingesta de complementos alimenticios, junto a una dieta equilibrada y el uso de accesorios como gafas de sol o sombreros de ala ancha.
Por último, recuerda aplicar, tanto en rostro como en el cuerpo, un aftersun para que la piel mantenga los antioxidantes e hidratación necesarios. Si tomas medicamentos fotosensibilizantes o tienes alguna patología cutánea, el seguimiento de estas recomendaciones es especialmente importante. En todo caso, si tras la exposición solar te aparecen ampollas, fiebre o dolor de cabeza, consulta con tu médico.